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7 señales para cambiar de trabajo

¿Estás conforme con el trabajo que tienes actualmente? Si dudas para responder esta pregunta, tal vez sea hora de considerar cambiar de empleo.

Aunque de entrada la posibilidad del cambio te genere cierto temor, es preferible arriesgarse a lo desconocido, en lugar de pasar la mayor parte de tu vida en un trabajo que no te satisface y te hace sentir inconforme.

Para ayudarte a ver el panorama con más claridad, aquí tienes 7 señales que te indican que definitivamente es momento de buscar nuevos horizontes:

1. Tienes la sensación constante de no querer ir a trabajar

Aunque es común atravesar etapas en las que te sientes aburrido o desmotivado en tu trabajo, esta no debería ser una situación que se repita todos los días. “Si no estás mentalmente comprometido con lo que haces para ganarte la vida, no esperes mucho para cambiar de trabajo”, dice Holly Caplan, coach y autora del libro Sobreviviendo a la hermandad masculina: guía para chicas para sobrevivir al mundo corporativo dominado por hombres. “Permanecer en un cargo que te parece completamente decepcionante, afectará tu autoestima y tu desempeño laboral. Además, tu jefe podría notarlo y la situación sería perjudicial para ti. Cuando sientas estancamiento o aburrimiento, es hora de buscar otras alternativas.”, agrega.

2. Las relaciones en el trabajo son tóxicas

Mantener relaciones agradables con tu jefe y compañeros de trabajo es fundamental para sentirse a gusto. Específicamente, tener un mal jefe puede ser toda una pesadilla y un motivo de peso para explorar otras ofertas laborales. El resto de personas con las que trabajas todos los días también juegan un papel muy importante porque pasas mucho tiempo con ellos y de la armonía que exista entre todos depende el buen desempeño del trabajo y tu bienestar.

En definitiva, si la mayoría de tus relaciones laborales son disfuncionales y estresantes, considéralo como una razón totalmente válida para ver qué opciones tienes para cambiar de trabajo. Puede que haya una persona o dos con quienes no te lleves muy bien, pero si eso se convierte en un motivo para llegar a casa preocupado o menospreciado, debes evaluar otras alternativas.

3. Estás perdiendo interés y motivación

Lo ideal es que tu trabajo te apasione, te motive a hacer cosas para mejorar lo que haces, te impulse a aprender algo nuevo y mantenerte actualizado. No se trata de ir a trabajar en modo automático y cumplir por cumplir, sino de disfrutar lo que haces y ser proactivo sin que nadie te lo pida. Un trabajo que no te motiva acabará por estancarte en tu carrera profesional, e incluso, puede hacer que odies tu profesión.

4. No te dan el reconocimiento que mereces

Si te estás esforzando mucho y has logrado resultados importantes, pero nadie lo reconoce, tal vez te conviene ir a un lugar donde sí valoren tu trabajo. Es muy importante recibir retroalimentación positiva para mantener el ritmo y seguir mejorando. Y si hay observaciones negativas, es fundamental que te den indicaciones claras y precisas para corregir los errores.

“Todos necesitamos saber qué hemos hecho bien y por qué”, opina Susan Kuczmarski, co-fundadora de la consultora Kuczmarski Innovation y autora del libro Motivando personas: el poder del reconocimiento. “Y no valen frases genéricas como “buen trabajo”. Si quieres que crezca tu autoestima y tu motivación y mejore tu desempeño laboral, necesitas que te feliciten cuando lo merezcas y te digan en detalle por qué estás haciendo bien las cosas. Si no obtienes eso en tu trabajo, no pierdas más tu tiempo allí.”

5. La empresa tiene una alta rotación de empleados

La gente se queda en los trabajos donde hay buen ambiente laboral: buenas relaciones con jefes y compañeros, equilibrio entre la vida profesional y la personal, buenos salarios y beneficios extra. Cuando una o varias de esas variables fallan, los empleados empiezan a abandonar el barco. El hecho de que en una empresa los trabajadores no duren mucho porque se van a buscar algo mejor, es mala señal. Si ves que tus compañeros se están yendo, hay inestabilidad general y las quejas sobre el trabajo son el tema de conversación común entre todos, seguramente te conviene analizar a dónde te puedes ir.

6. Tu cargo está perdiendo relevancia

Si sientes que tu trabajo está siendo desplazado a un segundo plano, que está perdiendo importancia o que podrías ser reemplazado en cualquier momento por otra persona, es momento de plantearte un cambio laboral. Sentirte útil y poder aportar valor a la empresa donde estás, en un factor clave para sentirse satisfecho en el trabajo. Puede que tu tengas mucho que ofrecer, pero si en tu cargo actual no estás aprovechando tu verdadero potencial, e incluso sientes que estás desperdiciando tu talento, comienza a buscar donde serías un empleado más apreciado. Y si tus funciones se han ido reduciendo a lo largo del tiempo y sientes que vas al trabajo solo a cumplir el horario, ya sabes que no puedes permanecer allí mucho tiempo más.

7. No estás conforme con tu salario

La remuneración económica es uno de los factores más importantes que tenemos en cuenta a la hora de describir el trabajo ideal. Y suele ser una de las causas más frecuentes que motivan a las personas a buscar mejores oportunidades laborales. Lo cierto es que si tienes la sensación de que tu empresa no le paga lo justo a sus empleados, o notas que otros colegas de tu profesión están cobrando más que tu por desempeñar funciones similares, seguramente habrá mejores alternativas que podrías encontrar. Incluso, también es mala señal si dentro de la misma empresa es evidente la desigualdad de salarios entre compañeros.

Todos tenemos derecho a sentir que se nos paga lo justo por nuestro trabajo, de acuerdo a nuestra preparación académica y nuestra experiencia. Si tu crees que tu currículum y tu habilidad para desempeñarte en el cargo que tienes, vale mucho más de lo que te están pagando, márcate como actividad diaria buscar otros empleos con mejor remuneración. Piensa que siempre se pueden mejorar tus condiciones actuales, solo necesitas proponértelo y desarrollar un plan para lograrlo.