¿Qué harías si por accidente descubres que tienes dos hermanos idénticos a ti? Esta es la increíble historia de los trillizos que se conocieron 20 años después de nacer.

Robert Shafran asistió a su primer día en la universidad como cualquier otro joven de 19 años en la misma situación: nervioso y emocionado ante la nueva vida que estaba a punto de empezar. Había imaginado mil veces cómo sería ese momento, pero definitivamente nunca habría adivinado lo que le esperaba.

Al poner un pie en el campo verde que rodeaba el edificio principal, una chica lo saludó amablemente como si ya lo conociera. Robert se sorprendió ante tanta amabilidad, pero respondió al saludo sin pensar nada más.

A medida que iba abriéndose paso entre varios jóvenes que caminaban por ahí, empezó a notar que los demás le sonreían y lo saludaban a distancia haciendo gestos amigables. La situación empezó a ponerse sospechosa cuando un joven se le paró en frente y le dijo: "Hola Eddy! ¿Qué tal tu verano?" Robert respondió con un cortante "Yo no soy Eddy, estás confundido."

Horas después, otro chico se le acercó y empezó a observarlo de forma inquisitiva. Le dijo con asombro "Se que no eres Eddy porque él no va a estudiar aquí este año, pero eres idéntico a él."

Separados al nacer

Algunos días después, Robert y Eddy se vieron frente a frente por primera vez. Nadie podía negar que eran como dos gotas de agua, incluso con el mismo corte de pelo. Como los dos sabían que eran adoptados, porque sus familias nunca lo ocultaron, era evidente que ambos eran hermanos gemelos que habían sido separados.

La noticia saltó a los medios locales y nacionales rápidamente: "Gemelos separados al nacer se encuentran después de 19 años". Pero esta historia estaba a punto de tomar un rumbo aún más inesperado.

En otra ciudad no muy lejos de allí, un chico llamado David vio en el periódico la historia de los gemelos que se conocieron 19 años después. Se quedó perplejo al ver la fotografía de los dos jóvenes, porque eran increíblemente parecidos a él. Sabiendo que él también era adoptado, llamó por teléfono a casa de Eddy para decir "creo que los tres somos hermanos".

Los hermanos, nacidos en Nueva York en 1961, fueron separados por la agencia de adopción Louise Wise Services. Sus familias adoptivas no sabían que los niños habían nacido como trillizos.

Después de atar cabos y hacer algunas comprobaciones con la agencia de adopción, se hizo público el caso de los trillizos que después de casi 20 años se conocieron por accidente. Rápidamente, Robert, Eddy y David empezaron a ser invitados a varios programas de televisión para contar su historia. Incluso, aparecieron en la serie Cheers y en la película protagonizada por Madonna Buscando a Susan Desesperadamente.

Un oscuro experimento

Pero en medio del hype y la euforia mediática, varias preguntas permanecían en el aire sin respuesta: ¿por qué los trillizos fueron separados al nacer?, ¿por qué a ninguna de las tres familias se les dijo nada sobre la existencia de los otros dos hermanos?, ¿quién era la madre que había entregado en adopción a sus tres hijos?

Ante los ojos del mundo, los hermanos eran felices. Estudiaban juntos marketing internacional, vivían en un amplio apartamento en Nueva York, e incluso estaban a punto de abrir su propio restaurante, Triplets. Pero detrás de la felicidad estaba el deseo persistente de obtener respuestas a las incógnitas que rodeaban su increíble historia.

En 1988, los hermanos abrieron un restaurante llamado Triplets en el barrio Soho de Nueva York.

Pues la verdad no tardaría mucho en salir a la luz. Una investigación reveló que la ahora extinta agencia de adopciones Louise Wise, entregó los niños a tres familias diferentes siguiendo las recomendaciones de un psicoanalista de origen austriaco llamado Peter B. Neubauer, quien estaba desarrollando un experimento social, legal pero secreto.

El estudio, patrocinado por la entidad Child Development Center de Manhattan, supuestamente pretendía descubrir qué tanto influye la educación y el entorno socio-económico en el desarrollo de niños que son genéticamente similares. Por eso, cada trillizo fue entregado a familias de diferente nivel social: David fue asignado a un hogar catalogado como "clase obrera"; Robert, a una familia de clase media y Eddy, a una familia acomodada.

Antes de recibir a cada bebé, las familias se comprometieron a recibir visitas periódicas de investigadores que observaban a los niños y les hacían pruebas para medir su comportamiento y coeficiente intelectual. De modo que la infancia de los trillizos a menudo era invadida por desconocidos que les hacían preguntas y los filmaban con cámaras mientras hacían diversas actividades. Al parecer, los padres no sabían que todo ello se trataba de un experimento social porque les habían dicho que estaban participando en un estudio de rutina para asegurar que los niños estaban bien cuidados en sus respectivas casas.

Final agridulce

Cuando los trillizos supieron que habían sido objeto de tal experimento, lo calificaron de cruel y éticamente reprochable. "No se por qué decidieron hacer esto, no puedo verlo como algo humano. No puedes jugar con vidas humanas. Teníamos que estar juntos y nos separaron por motivos científicos", dijo Robert.

Los trillizos aparecieron en varios programas de televisión cuando su historia se hizo pública

Como si fuera poco, se descubrió que estos hermanos no habían sido los únicos participantes en el experimento. Habían varios gemelos y otros trillizos que también habían sido separados al nacer y entregados a diferentes familias sin que los padres supieran la verdad, entre los años 60 y 80.

Antes de morir en 2008, el doctor Neubauer dejó toda la información que había recogido a lo largo de años de investigación a cargo de la Universidad de Yale. Hoy en día todos esos documentos reposan en el archivo de esta entidad, pero nadie los puede consultar, ni siquiera las personas que fueron objeto del estudio. Por políticas de la Universidad, será posible acceder a esta información solo hasta el año 2065.

Por su parte, los trillizos terminaron cerrando su restaurante después de una racha de pérdidas económicas. La relación entre los hermanos se fue deteriorando poco a poco después de los primeros años de euforia y entusiasmo por haberse encontrado. Robert fue el primero en abandonar el negocio del restaurante y luego cada uno tomó rumbos diferentes.

Por razones que aún se desconocen, Eddy se suicidó en su casa a los 33 años en 1995. Robert y David se unieron para demandar a la agencia de adopciones y hasta hoy se mantienen en contacto. Su increíble historia, que parece más un relato de ficción que un caso de la vida real, se cuenta en el documental Tres idénticos extraños, de CNN Films, disponible ahora en Netflix.

Sobre el documental, David dice que este proyecto ha logrado fortalecer su relación con Robert: “Nos ha dado una perspectiva en términos de tiempo perdido al estar separados. Y nos ha acercado mucho más. Últimamente hemos pasado mucho tiempo juntos; jugamos al golf 14 veces durante la primavera y el verano. Hablamos con frecuencia. Eso fue lo más valioso que salió de este documental".